La psicología es una disciplina científica que ha contribuido, en los últimos cincuenta años, a explicar el comportamiento de las personas tanto desde una vertiente individual como social.

En los diferentes ámbitos de su actuación, ya sea el de Educación, salud o en la intervención social, la psicología aporta permanentemente, a partir de la investigación básica, toda una tecnología y procedimientos de intervención que contribuye, de una forma rigurosa, a la mejora de la cualidad de vida de las personas, de las familias y de otros grupos humanos como son las organizaciones.

En el ámbito de la salud y en el marco de una visión biopsicosocial del ser humano, la psicología desde los diferentes modelos de intervención, aporta técnicas de evaluación, procedimientos terapéuticos y de resolución de problemas, que han demostrado su eficacia.

Un equipo de profesionales que, en primer lugar creemos en las personas y en sus potencialidades para superar situaciones de crisis i desarrollar proyectos de vida con cualidad.

CUANDO BUSCAR AYUDA DE UN PROFESIONAL

En muchas ocasiones, se nos hace difícil saber en qué momento es necesario pedir ayuda o consejo de un profesional. Uno se resiste quizás porque considera que no le van a decir nada nuevo, o que en caso de hacerlo será cómo poner en entredicho su capacidad como padre o como adulto incapaz de resolver determinado problema.

Pedir ayuda, no sólo como padre, sino también desde cualquier rol o situación que la vida nos plantea es una actitud de lo más madura y consciente, propia de alguien que usa su decisión y los medios a su alcance para afrontar determinada problemática.

Siempre llega el punto en el que no sabemos si es suficiente o no lo que nos está ocurriendo, a nosotros o a nuestros hijos, como para consultar a un especialista; ese punto o límite es algo totalmente individual y subjetivo, que queda marcado de forma distinta por cada persona. Sin embargo, hay unas situaciones objetivas, que indican claramente la necesidad de hacerlo:

  • Siente que las cosas le superan como padre.

  • Su hijo es caprichoso y no sigue las pautas que usted le indica.

  • La relación conyugal es pobre y no hay un buen clima afectivo.

  • Vd. ha vivido o está viviendo una crisis importante en la familia: pérdida del trabajo, mudanza de vivienda, cambio de escuela, muerte de un familiar o alguien allegado, una enfermedad grave, separación de su pareja,....

  • Su hijo tiene problemas en la escuela.

  • Su hijo tiene malas relaciones con sus compañeros.

  • Vd. castiga a sus hijos física y/o emocionalmente.

  • Su hijo le castiga a Vd. física o emocionalmente.

  • Su hijo es demasiado activo e inquieto.

  • Su hijo está deprimido, ha perdido interés por la vida o ha intentado suicidarse.

  • A Vd. le preocupan demasiado los aspectos de la adopción

  • A su hijo le preocupa demasiado el tema de la adopción y Vd. no se siente capaz de tranquilizarlo.

  • La conducta, personalidad y amistades del niño han cambiado de forma drástica; quizás exista un problema de alcoholismo o drogas.

  • Vd. no se siente capaz o con fuerzas para encarar determinado problema.


El profesional está ahí para ayudarle, no para juzgar sus actitudes y comportamientos; su función no va a ser recriminatoria pues no se trata de un juez moral.

Alguien, especializado en el tema, y que puede valorar desde fuera lo que a Vd. y a su familia le está ocurriendo, será quien le pueda ofrecer más elementos para afrontar la situación que le preocupa

 

Mila Martin
Licenciada en Psicología
Universidad de Barcelona